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Serie de Julio César · Volumen 1

Roma soy yo

La primera entrega de la serie sobre Julio César

Julio César es solo un joven abogado arruinado en una Roma corrupta y violenta. Su familia ha sido proscrita, su fortuna confiscada, su vida amenazada. Nadie apostaría por él. Pero César tiene algo que sus enemigos no comprenden: una ambición infinita y una mente brillante. Esta es la historia de cómo un joven sin futuro se convirtió en el hombre cuyo nombre se convirtió en sinónimo de emperador.

Publicación
2022
Páginas
752
Periodo
80-63 a.C.

El abogado sin fortuna: los años de aprendizaje de Julio César

Roma soy yo abre la Trilogía del Ascenso con la juventud de Julio César en la Roma que dejó la dictadura de Sila. La novela sigue a un joven de unos veinte años, perseguido por el régimen silano y con su vida en peligro por sus vínculos familiares con el bando derrotado, hasta el juicio del 77 a.C.: con solo veintitrés años y sin fortuna ni cargos, actuó como acusador en el proceso por corrupción contra el exgobernador Cneo Cornelio Dolabela.

El trasfondo histórico

El tribunal de los gobernadores

El proceso contra Cneo Cornelio Dolabela, acusado de extorsión durante su gobierno de Macedonia, se sustanció ante la quaestio de repetundis, el tribunal permanente que juzgaba la corrupción de los gobernadores provinciales. Sila había reorganizado esta jurisdicción hacia el 81 a.C. mediante la Lex Cornelia de repetundis, que mantenía un jurado compuesto exclusivamente por senadores, elegidos por sorteo, y sumaba a la restitución económica la pena de interdicción del agua y el fuego, es decir, el destierro. Bajo esa misma ley serían procesados en los años siguientes otros gobernadores acusados de extorsión, entre ellos Cayo Verres, a quien Cicerón llevó a juicio en el 70 a.C. El caso de Dolabela ilustra un mecanismo pensado para responsabilizar a la élite gobernante ante las provincias que administraba, aunque, como demostró el propio proceso —que terminó en absolución—, la composición senatorial del jurado solía favorecer a los acusados de su misma clase.

Un edificio institucional que no sobrevivió una generación

La Roma en la que César inicia su carrera vivía bajo el orden que Sila había impuesto tras su dictadura: un Senado ampliado a unos seiscientos miembros, unos tribunos de la plebe despojados de buena parte de sus antiguas atribuciones y unos tribunales devueltos al control de la clase senatorial. Ese edificio resultó, sin embargo, efímero: en el 70 a.C., apenas ocho años después de la muerte de Sila, durante el consulado conjunto de Pompeyo y Craso se restituyó el poder tribunicio y se reformaron los jurados —mediante la Lex Aurelia— para dar entrada también a los caballeros, deshaciendo dos de los pilares del sistema silano. Es el marco en el que maduró políticamente la generación de César: una legalidad que ellos mismos, ya adultos, contribuirían a desmontar.

La piratería, una plaga que Roma no lograba controlar

Durante estas mismas décadas, la piratería se convirtió en una amenaza persistente en el Mediterráneo oriental. Los corsarios cilicios, con bases en las costas montañosas del sureste de Anatolia, controlaban rutas comerciales enteras, saqueaban santuarios y ciudades costeras y llegaron a poner en riesgo el abastecimiento de grano de Roma; según Plutarco, sus flotas reunidas rondaban el millar de naves. El problema no encontró una solución duradera hasta el 67 a.C., cuando la Lex Gabinia otorgó a Pompeyo un mando extraordinario sobre las costas del Mediterráneo. En los años que ocupa esta novela, la amenaza pirata seguía siendo un riesgo cotidiano para cualquiera que tuviera que cruzar el mar.

Familias entrelazadas: el pequeño mundo de la aristocracia romana

La élite política de este periodo era, en la práctica, una red de parentescos cruzados. Catón el Joven, huérfano desde niño, se crió en casa de su tío materno Marco Livio Druso junto a su hermanastra Servilia; décadas después, ambos ocuparían posiciones opuestas frente a César: ella como su amante más constante, él como uno de sus adversarios políticos más intransigentes. Clodio Pulcro, por su parte, era cuñado de Lúculo y servía a sus órdenes en Oriente cuando, hacia el 68-67 a.C., instigó entre la tropa el motín que obligó al general a detener su campaña contra Mitrídates. Estos vínculos familiares, tanto como las alianzas políticas, explican buena parte de las lealtades y las rupturas que marcarán la carrera de César.

Personajes Principales

Once personajes con ficha propia en este sitio aparecen vinculados a Roma soy yo:

  • Julio César (general) — protagonista de la novela; en el 77 a.C., con solo veintitrés años y sin fortuna ni cargos públicos, actuó como acusador en el juicio contra Dolabela, su primera actuación pública de relieve.
  • Lucio Cornelio Sila (político) — dictador que impuso las listas de proscripción y reorganizó la ley contra la corrupción provincial bajo la que se juzgaría a Dolabela; murió en el 78 a.C.
  • Cayo Mario (general) — tío político de César: estaba casado con Julia, tía paterna del futuro dictador. Enfrentado a Sila en las guerras civiles, murió en el 86 a.C.; su bando quedaría después expuesto a la represión silana.
  • Cneo Pompeyo Magno (general) — de la misma generación que César; ganó el sobrenombre de Magno combatiendo por Sila en Sicilia y África hacia el 82-81 a.C., y en el 70 a.C., ya cónsul junto a Craso, contribuyó a revertir parte del legado institucional silano.
  • Marco Licinio Craso (político) — construyó buena parte de su fortuna comprando a bajo precio propiedades confiscadas en las proscripciones de Sila, y en el 70 a.C., como cónsul, participó en la restitución del poder de los tribunos de la plebe.
  • Marco Tulio Cicerón (político) — abogado y orador; inició su carrera en el 80 a.C. defendiendo a Sexto Roscio y se formó después en Rodas con el retórico Apolonio Molón, el mismo maestro con el que más tarde estudiaría César.
  • Catón el Joven (político) — huérfano desde niño, se crió en casa de su tío Marco Livio Druso junto a su hermanastra Servilia; su rigidez estoica lo convertiría en uno de los mayores adversarios políticos de César.
  • Tito Labieno (general) — colaborador de César; años después, como tribuno de la plebe en el 63 a.C., acusó al senador Rabirio y promovió la ley que devolvió al pueblo la elección de los pontífices, allanando a César el camino hacia el pontificado máximo.
  • Lucio Licinio Lúculo (general) — oficial de confianza de Sila en las campañas de Oriente; como cónsul en el 74 a.C. asumió el mando de la guerra contra Mitrídates VI del Ponto.
  • Clodio Pulcro (político) — cuñado de Lúculo; sirviendo a sus órdenes en Oriente, instigó hacia el 68-67 a.C. el motín de la tropa que forzó al general a detener su campaña.
  • Servilia (político) — hermanastra de Catón el Joven y amante de César; su relación quedó expuesta públicamente en el 63 a.C., durante el debate del Senado sobre la conspiración de Catilina.

Ediciones

Roma soy yo se publicó en 2022 en Ediciones B (Penguin Random House Grupo Editorial). Existe también una edición en audiolibro, narrada por Raúl Lloréns y publicada por Penguin Random House Audio.

Recepción crítica

La acogida crítica fue desigual. En Hislibris, el crítico que firma como Farsalia publicó el 15 de junio de 2022 una reseña muy exigente con el subtítulo editorial —«la verdadera historia de Julio César»—, al sostener que el César de Posteguillo «no es el César histórico, claro está, y por mucho que nos vendan la moto con la frasecita en la cubierta». En sentido contrario, el crítico José María Manuel García-Osuna y Rodríguez escribió en Todoliteratura, el 18 de abril de 2023, que se encontraba «ante la mejor novela-histórica del prof. Santiago Posteguillo».

Lo que viene después

La siguiente entrega de la Trilogía del Ascenso es Maldita Roma (2023), que prolonga la carrera de César y conduce el relato hasta su viaje a Rodas para formarse en oratoria junto a Apolonio Molón, durante el cual, según el episodio históricamente atestiguado, fue secuestrado por piratas cilicios.

Guía de lectura: «Roma soy yo» por tramos

Roma soy yo recorre la juventud de Julio César entre el 80 y el 63 a.C., pero su columna vertebral narrativa es mucho más concreta: el juicio del 77 a.C. en el que un César de apenas veintitrés años, todavía un abogado sin fortuna ni magistraturas, se atreve a acusar de corrupción al ex gobernador de Macedonia Cneo Cornelio Dolabela. A partir de ese proceso, la novela intercala saltos al pasado que reconstruyen la infancia, el matrimonio y los primeros años de servicio de César en la Roma que salió de la guerra civil de Sila. Lo que sigue es una guía por tramos históricos, no un resumen capítulo a capítulo: a partir de aquí hay spoilers de historia real (no de giros inventados por la novela).

Cómo está construido el libro

El adelanto editorial de Roma soy yo (Ediciones B / Penguin Random House Grupo Editorial, 2022) permite confirmar parte de su arquitectura interna: tras un «Principium» inicial y un «Prooemium» de contexto histórico sobre la crisis de la República, la novela abre la trama del juicio con una sección titulada «El juicio I», encabezada por un término del procedimiento judicial romano —la petitio, esto es, el momento en que alguien solicita a un abogado que acepte defenderlo o acusar en su nombre—, dentro de la cual los capítulos numerados alternan el tribunal del 77 a.C. con la biografía de César. No hemos podido verificar cuántas secciones «El juicio» contiene el libro en total ni el resto de sus epígrafes, así que el recorrido siguiente se organiza por fases históricas reales, con sus fechas, y no por el índice completo del libro.

Fase 1 — Roma bajo el terror de Sila (82-81 a.C.)

Tras derrotar en la guerra civil a los partidarios de Cayo Mario —tío político de César, muerto en el 86 a.C.—, Lucio Cornelio Sila se proclamó dictador y publicó las listas de proscripción: miles de nombres de adversarios políticos condenados a muerte y confiscación de bienes. La familia de Julio César, sobrino de Mario y casado con Cornelia, hija del ya fallecido líder popular Cinna, quedó marcada. Sila le exigió que se divorciara de ella; César se negó, fue proscrito y tuvo que esconderse hasta que parientes y sacerdotisas vestales intercedieron por él ante el dictador. En estos años de peligro, su amigo de infancia Tito Labieno es, en la novela, su confidente más cercano.

Fase 2 — El joven oficial en Oriente: el sitio de Mitilene (c. 81-80 a.C.)

Alejado de Roma, César sirvió en la provincia de Asia a las órdenes del propretor Marco Minucio Termo, participando en el asedio de Mitilene, en la isla de Lesbos, el último bastión que aún resistía tras la Paz de Dárdano que había cerrado la primera guerra contra Mitrídates. Por salvar la vida de un ciudadano en el asalto recibió la corona cívica, una de las más altas condecoraciones militares de Roma. En esos mismos años, Lucio Licinio Lúculo, hombre de confianza de Sila en las campañas contra Mitrídates, seguía consolidando la presencia romana en Oriente, mientras que en Sicilia y África un jovencísimo Cneo Pompeyo Magno combatía por la causa silana contra los últimos partidarios de Mario, ganándose de manos del propio Sila el título de «Magno» antes incluso de haber ocupado ningún cargo público.

Fase 3 — El regreso a Roma y el juicio contra Dolabela (78-77 a.C.)

Sila murió en el 78 a.C. y César regresó a Roma. Al año siguiente, representantes de la provincia de Macedonia le pidieron que actuara como fiscal contra su antiguo gobernador, el senador Cneo Cornelio Dolabela, al que acusaban de corrupción y malversación durante su mandato. César aceptó pese al riesgo: Dolabela había contratado a dos de los abogados más prestigiosos de la época, Quinto Hortensio y el propio tío materno de César, Cayo Aurelio Cota, y el tribunal —formado por senadores, tras la reforma judicial de Sila— era terreno hostil. Por esos mismos años, un joven Marco Licinio Craso amasaba ya buena parte de su futura fortuna comprando a bajo precio los bienes confiscados en las proscripciones, y Marco Tulio Cicerón —que había estrenado su carrera de orador en el 80 a.C. defendiendo a Sexto Roscio y que se formaría por esos años en Atenas y Rodas— consolidaba en paralelo su ascenso como abogado en el mismo Foro.

Desenlace (spoilers históricos)

El tribunal absolvió a Dolabela: pesó más la defensa de Hortensio y Cota, y la composición exclusivamente senatorial del jurado, que la acusación del joven César. Fue, aun así, una derrota que lo hizo célebre: sus discursos contra Dolabela se publicaron y siguieron leyéndose y citándose durante generaciones —el historiador Tácito y el erudito Aulo Gelio todavía se referían a ellos mucho después—, y su actuación en el proceso quedó como el primer gran hito público de su carrera, pese a perder el caso. Poco después, César partiría hacia Rodas para perfeccionar su oratoria con el retórico Apolonio Molón, el mismo maestro que había formado a Cicerón: ese viaje es el punto de arranque de Maldita Roma, la siguiente entrega de la serie.

Para situar estos hechos junto al resto de la carrera de César y de la Roma tardorrepublicana, consulta la línea temporal completa.

Datos rápidos

Colección
Serie de Julio César
Volumen
1 de 6
Publicación
2022
Páginas
~752
Periodo histórico
80-63 a.C.
ISBN
978-84-666-7178-1

Historia real

El contexto histórico de «Roma soy yo»

Los hechos reales de la Antigua Roma en torno a los que se teje la novela.

  • 100 a.C.

    Nacimiento de Julio César

    Nace Cayo Julio César, quien se convertiría en el dictador más famoso de Roma.

Preguntas frecuentes

Sobre Roma soy yo

¿De qué trata «Roma soy yo»?

Julio César es solo un joven abogado arruinado en una Roma corrupta y violenta. Es el volumen 1 de la Serie de Julio César, de Santiago Posteguillo.

¿Es «Roma soy yo» un buen punto de partida?

Sí: es el primer volumen de la Serie de Julio César, así que funciona como puerta de entrada a la saga.

¿Cuándo se publicó «Roma soy yo»?

Se publicó el 5 de abril de 2022.

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ISBN 978-84-666-7178-1